Los espacios públicos deben estar al servicio de la ciudadanía.
La Acción 5 del Plan propone elaborar un inventario completo de edificios, locales, solares y equipamientos municipales, incluyendo tanto los que están en uso como aquellos que se encuentran infrautilizados.
El objetivo es claro: saber qué espacios existen, dónde están, en qué estado se encuentran y cómo pueden ponerse al servicio de los barrios.
No se trata solo de hacer una lista. Se trata de crear una herramienta transparente, georreferenciada y accesible que permita planificar mejor el uso social, cultural y vecinal del patrimonio público.
A partir de ese inventario, el Plan plantea desarrollar un Plan de Usos Social, con criterios objetivos para la cesión de espacios a entidades ciudadanas, evitando arbitrariedades y favoreciendo modelos de uso compartido.
Esta acción es especialmente importante para asociaciones que necesitan sedes, espacios de encuentro o lugares donde desarrollar actividades abiertas al barrio.
También permite mejorar la eficiencia en el uso de los recursos públicos: un edificio cerrado, deteriorándose o sin función social, es una oportunidad perdida para la ciudad.
Desde Solidaridad defendemos que los equipamientos públicos deben servir para crear vida comunitaria, fortalecer el tejido asociativo y equilibrar las oportunidades entre el centro, los distritos y la zona rural.
Porque participar también requiere espacios.
Los barrios necesitan lugares donde encontrarse, organizarse y construir comunidad.

